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GENERALIDADES

La  tuberculosis representa un problema para la salud pública mundial, si bien se han logrado múltiples avances en su prevención y tratamiento. Según datos de la OMS, en la actualidad un tercio de la población mundial –más de 2 mil millones de personas– tiene la infección. Uno de cada 10 de estos individuos desarrollará una forma activa en algún momento de su vida.

Los pacientes infectados por el VIH presentan un mayor riesgo de exposición.

Argentina es un país de mediana incidencia de tuberculosis, con una tasa de 26,3/100.000 habitantes.

SÍNTOMAS

La tuberculosis pulmonar es la forma más frecuente de presentación.

El niño habitualmente tiene:

  • Fiebre de bajo grado.
  • Astenia.
  • Adinamia.
  • Pérdida de peso.
  • Tos seca de una a tres semanas de evolución.

Dado que el diagnóstico es difícil en pediatría, es necesario tener en cuenta los antecedentes epidemiológicos, las características clínicas, los estudios por imágenes, el laboratorio y la prueba tuberculínica.

PERÍODOS DE INCUBACIÓN Y CONTAGIO, TIEMPO DE EXCLUSIÓN

El período de incubación, desde la infección hasta el desarrollo de una prueba tuberculínica positiva, es de dos a 12 semanas. El riesgo de desarrollar la enfermedad por tuberculosis es mayor durante los seis meses posteriores a la infección y se mantiene elevado hasta los dos años. Sin embargo, pueden transcurrir varios años entre la infección inicial y la enfermedad.

La mayor parte de los niños se infectan por contacto con un adulto conviviente. Niñeros, maestros y trabajadores de la salud también pueden ser fuente de contagio. Los adultos que presentan una lesión pulmonar cavitada, tos productiva y una baciloscopía positiva son la fuente más común de infección. Es raro que los niños menores de 10 años contagien la infección.

Además, se deben tener en cuenta los factores ambientales, como dimensión del ambiente y ventilación, y el tiempo de exposición.

Los niños con tuberculosis activa deben excluirse del jardín o la escuela.

Pueden reincorporarse luego de iniciado el tratamiento tuberculostático, siempre que se haya documentado la adherencia al mismo y hayan mejorado los síntomas clínicos. Asimismo deben estar en condiciones de asistir y participar en las actividades habituales  sin demandar atención especial de los educadores o del personal de cuidado.

DISEMINACIÓN Y MEDIDAS DE CONTROL

La transmisión es por vía respiratoria, a través de la inhalación de partículas infectantes de 1-5 micrones de diámetro, que contienen entre dos y tres micobacterias. 

Las personas con tuberculosis pulmonar o laríngea eliminan estas partículas al toser, estornudar o hablar. Las mismas pueden permanecer suspendidas en el ambiente por períodos prolongados y ser inhaladas por otras personas.

Las medidas de prevención  incluyen la vacunación y la quimioprofilaxis.

No se conoce con exactitud la duración de la inmunidad conferida por la vacuna. Actualmente, se encuentran en desarrollo nuevas formulaciones, obtenidas por técnicas de biología molecular, con el objetivo de lograr una mayor eficacia y disminuir los efectos adversos.

La quimioprofilaxis implica la utilización de una o más drogas, con el objetivo de prevenir la infección o la progresión a enfermedad tuberculosa. Se indica a los contactos cercanos de un caso índice bacilífero.

TRATAMIENTO

EL objetivo del tratamiento es curar al paciente y, además, disminuir la posibilidad de transmisión.

Existen más de 10 drogas tuberculostáticas de primera y segunda línea.

Debe utilizarse siempre un mínimo de dos drogas bactericidas útiles, para evitar la aparición de resistencia adquirida.

Debe evaluarse además:

  • La tasa de resistencia primaria a isoniacida y rifampicina.
  • El antecedente de tratamiento antituberculoso previo.
  • La exposición a tuberculosis multirresistente.

PREVENCIÓN

  • La vacunación del recién nacido con una dosis de BCG previene fundamentalmente las formas extrapulmonares y la forma pulmonar en un 50%.
  • Todo el personal con síntomas que sugieren un caso de tuberculosis debe ser evaluado por un médico.
  • Se debe brindar tratamiento al personal educativo del jardín o la escuela, y realizar la prueba tuberculínica PPD a los contactos.

PARA RECORDAR

  • La tuberculosis es una infección frecuente en todo el mundo, en particular en los países en vías de desarrollo.
  • La identificación y tratamiento de las personas infectadas representa un elemento fundamental en el control de la enfermedad.
  • La vacuna BCG es la única disponible hasta el momento. Previene fundamentalmente las formas extrapulmonares.
  • Nuevas vacunas se encuentran en desarrollo. Se utilizan técnicas de biología molecular que permitirán lograr una mayor eficacia y reducir los efectos adversos.



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